Un Principio Prático para obreros del Evangelio

Un Sermón Andando

“Prefiero ver un sermón andando: Que en cualquier día oírlo predicar.
Prefiero que andes tú conmigo: Que nomás me digas donde debe andar.
Porque el ojo es mejor alumno y éste presto está:
Más aún que el mismo oído, que sólo oye tu hablar.
Un consejo pude ser confuso, Mas mostrado con ejemplo claro quedará.
El mejor predicador sea aquel que vive por su fe.
Pues mirar lo bueno obrando, esto todo ser desea ver.
Yo lo aprenderé más pronto, si tú me muestras lo que debo hacer;
Puedo ver tu mano en obra, mas tu lengua rápida es:
Los sermones que tú expones son sabios y verdad;
Pero yo prefiero aprender lecciones, de las obras que tu vida da.
Pues puedo malinterpretar el buen consejo que me das;
Pero si un malentendido en la vida y obra que tu demostrarás:
Aunque un predicador me encante con la astucia de su hablar;
Yo prefiero ver un sermón andando, que en cualquier día oírlo predicar.”

Autor: Edgar A. Guest – Tomado de las notas de Maxie B. Boren “THE LIFE AND WORK OF A GOSPEL PREACHER” “LA VIDA Y EL TRABAJO DE UN PREDICADOR DEL EVANGELIO” p.15 (traducido por Jesús Martínez)

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